- Más que identidad: El Centre alerta de que el 30,6% del colectivo está en riesgo de pobreza, afectando especialmente a personas migradas y mujeres trans.
- El reto de la visibilidad lésbica: Solo el 16% de las personas atendidas son mujeres cis, por lo que el centro lanza la campaña «Això va per tu» para romper la brecha de género.
- Innovación frente a la violencia: En octubre de 2026 se presentará el proyecto INTRA+, una iniciativa pionera para abordar las violencias intragénero en parejas LGTBI.
En el corazón de una Barcelona que presume de ser faro de libertades, el Centre LGTBI de Barcelona se alza como mucho más que un equipamiento público: es el termómetro real de nuestra comunidad. En un 2026 marcado por la paradoja de tener las leyes más avanzadas de la historia y, a la vez, un repunte preocupante de los discursos de odio, nos sentamos con el equipo del centro para diseccionar la realidad que cruza su puerta a diario. De la crisis de vivienda y la vulnerabilidad de las personas migrantes a la urgencia de tejer redes frente a la soledad, descubrimos por qué, en plena era digital, los espacios de acogida física y acompañamiento psicológico siguen siendo la última frontera de nuestra resistencia.
Revista Rainbow: Barcelona siempre ha sido una ciudad pionera en derechos y libertades. Desde el mostrador y las consultas del Centre LGTBI, ¿cuál es la realidad que veis a diario? ¿Cuáles son las preocupaciones más urgentes con las que cruza la gente vuestra puerta hoy en día?
Desde el Centro LGTBI vemos una realidad diversa, pero también clara: las necesidades del colectivo LGTBIQA+ son múltiples y no se limitan a la orientación sexual o la identidad de género. A menudo están atravesadas por desigualdades estructurales como la pobreza, el racismo o las dificultades de acceso a recursos básicos.
Dentro del colectivo, las personas migradas son quienes enfrentan mayores situaciones de desigualdad y discriminación, en gran parte por el racismo social e institucional. Muchas llegan tras haber sufrido violencias o persecuciones, y viven procesos marcados por el duelo, el trauma migratorio y la pérdida de redes de apoyo. A esto se suman barreras legales y administrativas que dificultan su regularización y su acceso a vivienda, empleo o sanidad, aumentando el riesgo de exclusión social y afectando a su salud.
Otra demanda constante es la cobertura de necesidades básicas: alimentación, vivienda y acceso al empleo. Según el Informe Estado LGTBI+ 2024 de la Federación Estatal LGTBI+, el 30,6% del colectivo está en riesgo de pobreza, una cifra superior a la de la población general. Esta situación se agrava en determinados grupos, como personas trans, mujeres lesbianas y bisexuales o personas intersex, que presentan mayores tasas de desempleo.
Todo ello evidencia la necesidad de políticas públicas que vayan más allá del reconocimiento simbólico y garanticen una redistribución real de recursos.
Al mismo tiempo, el Centro LGTBI se ha consolidado como un espacio de referencia donde las personas acuden en busca de orientación, apoyo o un entorno seguro. Muchas consultas están relacionadas con procesos identitarios o de sexualidad, especialmente de personas trans o no binarias que necesitan acompañamiento e información. También atendemos situaciones de malestar emocional, conflictos familiares o dificultades de aceptación, así como casos de discriminación o violencia LGTBIfóbica en ámbitos como el trabajo, la educación o el espacio público.
En definitiva, lo que vemos cada día es que, aunque Barcelona es una ciudad muy avanzada en derechos, muchas personas siguen necesitando espacios de apoyo, acompañamiento y comunidad para poder vivir su identidad con libertad. Y ahí es donde el Centre LGTBI juega un papel muy importante.

Revista Rainbow: Para entender la magnitud de vuestro trabajo, ¿nos podéis compartir algunas cifras recientes? Por ejemplo, ¿cuál es el volumen de personas que pasan por el centro al año y cuáles son los servicios (psicológico, jurídico, tránsito, etc.) que más os demanda la ciudadanía a día de hoy?
Durante el año 2025 el área de intervención social del Centre LGTBI atendió 1.196 personas en servicios individuales. De ellas, 719 personas pasaron por el servicio de acogida, que es la puerta de entrada donde escuchamos la demanda y orientamos a cada persona hacia los recursos más adecuados. También atendimos 249 personas en el servicio de asesoramiento jurídico y 228 en el servicio de acompañamiento psicológico.
A estas cifras hay que añadir la participación en espacios grupales, como el Grupo Trans, el grupo de hombres GBTI o el taller de entrenamiento de la voz, que reunieron 172 participantes durante el año. En total, el área de intervención social registró 1.368 participaciones en servicios de atención directa.
Si ampliamos la mirada al conjunto del centro, durante 2025 se recibieron 6.552 solicitudes de información y orientación, lo que da una idea del volumen de personas que se acercan al equipamiento para conocer los recursos disponibles o pedir apoyo.
En cuanto a las demandas, vemos que la acogida y el acompañamiento psicológico son los servicios más solicitados, porque muchas personas llegan en momentos de duda o de malestar y necesitan primero un espacio de escucha y orientación. También hay una demanda importante del servicio jurídico, especialmente en casos relacionados con discriminación, conflictos familiares, derechos migratorios o trámites administrativos vinculados a las personas trans.
Revista Rainbow: Tenemos leyes más avanzadas que nunca, pero al mismo tiempo vemos un repunte en los discursos de odio. ¿Cómo se gestiona esa contradicción desde un centro público y cómo afecta a la salud mental de los usuarios que acuden a vosotros?
Es una paradoja que vemos muy claramente en la atención diaria. Siempre que hay más visibilidad y más reconocimiento de derechos, también aparecen reacciones contrarias. Históricamente ha ocurrido así: cuando un colectivo minorizado gana en derechos, emancipación y visibilidad, aumentan también los discursos de rechazo o los intentos de cuestionar esos avances. Con el feminismo y los derechos de las mujeres lo hemos visto muy claramente también en los últimos años. En un contexto marcado por el auge conservador, la extrema derecha utiliza los avances de las mujeres y los derechos LGTBIQA+ como objetivos prioritarios para infundir el pánico moral, reforzar proyectos autoritarios y consolidar desigualadades estructurales.
Aun así, es importante recordar que seguimos avanzando. Hoy contamos con marcos legales y políticas públicas que permiten responder a estas situaciones de una forma mucho más clara que hace unos años.
Al mismo tiempo, vemos muy claramente el impacto que estos discursos tienen en la vida de las personas. Muchas llegan al centro con ansiedad, miedo o sensación de retroceso, especialmente jóvenes que están construyendo su identidad en un contexto de fuerte exposición mediática. Por eso el trabajo del centro combina dos dimensiones: la defensa activa de los derechos y la respuesta frente a la LGTBIfobia, pero también el acompañamiento psicológico y social para cuidar el bienestar de las personas que se ven afectadas por este clima social.

Revista Rainbow: El colectivo LGTBIQ+ es inmensamente diverso. ¿Cómo trabajáis para aseguraros de que el centro sea un espacio seguro y útil para las realidades más vulnerables, como las personas LGTBI migrantes, las personas mayores o la juventud trans?
Una de las claves del trabajo del Centre LGTBI es entender que no existe una única realidad dentro del colectivo. Las experiencias de las personas LGTBIQA+ están atravesadas por muchos otros factores como el origen, la edad, la situación administrativa, la salud o la situación económica. Por eso trabajamos desde una mirada interseccional, intentando entender cómo se cruzan estas desigualdades en la vida de las personas que atendemos.
En la práctica esto empieza por el servicio de acogida, donde escuchamos cada situación de forma individualizada y valoramos qué recursos pueden ser más adecuados. Muchas veces trabajamos en coordinación con otros servicios sociales, sanitarios y comunitarios de la ciudad, porque las necesidades que aparecen no siempre son solo identitarias: pueden estar relacionadas con salud mental, procesos de protección internacional, acceso a derechos básicos o situaciones de violencia.
Para poder atender esta diversidad, el equipo realiza formación continua en ámbitos muy diversos, como salud mental, acompañamiento a personas solicitantes de protección internacional, atención a la comunidad sorda, abordaje de las violencias o intervención con juventudes trans, entre otros. Esto nos permite mejorar constantemente la calidad de la atención y adaptar los servicios a nuevas realidades que van apareciendo.
Además, desde el centro impulsamos también espacios grupales y trabajo comunitario con entidades del territorio, porque entendemos que el bienestar de las personas también depende de la posibilidad de generar redes y comunidad. Los grupos como el Grupo Trans u otros espacios de apoyo mutuo permiten que las personas compartan experiencias y reduzcan el aislamiento.
Por último, el Centro LGTBI cuenta con una programación cultural propia como herramienta de sensibilización abierta a la ciudadanía, a través de mesas redondas, talleres, exposiciones fotográficas y visitas guiadas por la ciudad. Articulada trimestralmente bajo conceptos específicos relacionados con la disidencia sexual y de género, se apuesta por trabajar desde una perspectiva transfeminista, interseccional y territorializada de forma transversal.
En esta línea, la promoción comunitaria cuenta con la participación de distintos equipamientos y entidades de diferentes distritos de la ciudad para descentralizar su actividad y ampliar el impacto comunitario a distintos colectivos.
Cuestiones como el envejecimiento LGTBIQA+, las infancias y juventudes trans* o la migración se han trabajado de forma específica en Jornadas Anuales a través de mesas de trabajo y conferencias, con la voluntad de promover la creación de políticas públicas desde el activismo, la academia y la ciudadanía.
Revista Rainbow: De todos los servicios que ofrecéis (asesoría psicológica, legal, laboral, familiar…), ¿cuál creéis que es el gran desconocido y que os gustaría que más gente aprovechara?
Uno de los retos que tenemos ahora mismo en el Centre LGTBI es mejorar el acceso a los servicios por parte de mujeres lesbianas y bisexuales. Por ejemplo, según los datos de 2025, de las 719 personas atendidas por el área de intervención social, más de la mitad fueron hombres cisgénero (53,9%), mientras que las mujeres cis representaron un 16,8% y las mujeres trans un 13,3%. Estos datos nos indican que todavía existe la percepción de que los servicios del centro están más dirigidos a hombres gais, y eso es algo que queremos cambiar.
Por eso recientemente hemos impulsado la campaña “Això va per tu”, que busca precisamente acercar el Centre LGTBI a lesbianas y bisexuales y recordar algo muy sencillo: “Sabies que a Barcelona hi ha un Centre LGTBI amb serveis gratuïts pensats també per a tu?”. La campaña parte de una idea clara: hay mujeres del colectivo que quizá no se sienten interpeladas por los servicios o que han tenido experiencias negativas en otros espacios institucionales, y queremos romper esa distancia.
También sabemos que, de manera estructural, muchas lesbianas y bisexuales tienden a acudir menos a servicios relacionados con el bienestar o el autocuidado, en comparación con otros perfiles del colectivo. A esto se suman experiencias previas de estigmatización o invisibilización en servicios públicos, que pueden generar desconfianza.
Por eso desde el Centre LGTBI estamos trabajando para incorporar una perspectiva feminista e interseccional en el diseño de los servicios, revisando metodologías, espacios y formas de atención para que sean realmente inclusivas y acogedoras para todas las realidades del colectivo. El objetivo es claro: que cualquier persona LGTBI de la ciudad, también las lesbianas y bisexuales, sienta que este centro está pensado para ella.

Revista Rainbow: El Centre LGTBI es famoso por albergar las sedes de asociaciones históricas de Barcelona. ¿Cómo es el día a día de esa convivencia entre entidades tan diversas? ¿De qué manera el centro facilita que estas asociaciones colaboren entre sí en lugar de trabajar como «islas»?
Una de las grandes riquezas del Centre LGTBI es la convivencia, en un mismo espacio, de entidades históricas del movimiento junto al equipo técnico del propio centro. Esto crea un ecosistema vivo donde el activismo, el acompañamiento social y el trabajo comunitario se cruzan a diario.
Esta proximidad facilita mucho la coordinación: se derivan casos con rapidez y se pueden hacer valoraciones casi inmediatas, algo bastante pionero porque evita largos circuitos burocráticos. Para las personas usuarias, esto se traduce en menos espera y una atención de mayor calidad.
Además, compartir espacio favorece el trabajo conjunto, el intercambio de conocimiento y la generación de respuestas más integrales. Este modelo convierte al Centre LGTBI en un equipamiento innovador, al combinar la atención pública con la experiencia del tejido asociativo.
Uno de los retos es seguir ampliando la diversidad de las entidades presentes —tanto con espacios temporales como estables— para reflejar mejor la pluralidad de miradas en términos de género, edad e interseccionalidad. En este sentido, el objetivo es que el centro sea cada vez más representativo de la riqueza queer y transfeminista del tejido social de Barcelona.
Revista Rainbow: Para los colectivos nuevos o asociaciones más pequeñas que están naciendo ahora mismo en los barrios de Barcelona y buscan un espacio o apoyo: ¿Qué requisitos deben cumplir para formar parte del ecosistema del centro o utilizar vuestros espacios para sus actividades?
El Centro es un espacio abierto a la ciudad, donde las entidades y proyectos LGTBIQA+ pueden programar sus propias actividades. Como criterio general, estas deben estar vinculadas a la diversidad sexual y de género y ser de acceso libre y gratuito.
Además, el Centro dispone de espacios destinados a entidades que deseen contar con un lugar de trabajo, ya sea de forma estable o temporal, desde el que ofrecer servicios personalizados. Actualmente, se están revisando los criterios de asignación de estos espacios con el objetivo de reforzar la representatividad del conjunto del colectivo LGTBIQA+, incorporando una mayor pluralidad de miradas —en términos de género, edad e interseccionalidad— y favoreciendo la diversidad de temáticas y enfoques presentes en el Centro. Como dijimos en la pregunta anterior, el centro tiene que ser cada vez más representativo de la riqueza queer y transfeminista de la ciudad.
Revista Rainbow: Más allá de la atención individual, el centro es un punto de encuentro brutal en Barcelona. ¿Qué tipo de actividades regulares, exposiciones o grupos de apoyo tenéis activos actualmente para que la comunidad pueda socializar y tejer red?
En el Centro LGTBI contamos con el Grup Trans* i No Binari como lugar de encuentro regular, destinado a que personas de género disidente puedan tener un espacio de no-juicio para compartir sus vivencias y su proceso de forma no terapéutica. Al ser el grupo más antiguo del centro, ha servido como punto de socialización desde sus inicios, atravesado por valores como respeto, confidencialidad, tolerancia y participación voluntaria.
Por otro lado, anualmente se organizan grupos temporales como el taller de entrenamiento de la voz o el grupo de hombres GBTI, de acuerdo con las demandas que detecta el área de Intervención Social que no están siendo cubiertas por servicios municipales de la ciudad.
El Centro LGTBI ofrece además diversas actividades ligadas a nuestros ciclos de programación, que articulamos siempre alrededor de un concepto o una idea concreta. Hasta finales de junio, el ciclo “(RE)Accions: Rebel·lia, comunitat i alegria radical” propone reflexionar entorno a formas de resistencia ante el avance actual de la extrema derecha a través de charlas, mesas redondas, talleres, una exposición y visitas guiadas a la antigua cárcel de la Model. Algunas actividades que incluye este ciclo son mesas redondas sobre jóvenes y nuevas masculinidades o antirracismo, y talleres sobre estrategias digitales para combatir la desinformación o autodefensa feminista.
Revista Rainbow: Mirando hacia los próximos meses de este 2026, ¿qué proyectos, talleres o eventos especiales tenéis en la agenda que os hagan especial ilusión? ¿Hay alguna novedad a la que los lectores de Rainbow deban estar muy atentos para apuntarse?
Uno de los proyectos que más ilusión nos hace este año es INTRA+, una iniciativa que hemos puesto en marcha desde el Centre LGTBI para mejorar el abordaje de las violencias intragénero dentro de las relaciones LGTBI. Se trata de un tema que durante mucho tiempo ha quedado bastante invisibilizado, incluso dentro del propio colectivo, y creemos que es fundamental empezar a hablar de ello con más herramientas y conocimiento.
El proyecto INTRA+ busca precisamente generar formación, recursos y espacios de reflexión para mejorar la detección y el acompañamiento de estas situaciones, tanto desde los servicios públicos como desde el tejido asociativo. La idea es poder construir un marco de trabajo que permita abordar estas violencias desde una mirada específica, teniendo en cuenta las particularidades que pueden darse en las relaciones LGTBI.
En este sentido, una de las citas importantes del año serán las Jornadas Anuales del Centre LGTBI, que celebraremos en octubre, y que estarán dedicadas precisamente a este tema. Durante esas jornadas presentaremos el proyecto y abriremos espacios de debate con profesionales, entidades y personas del colectivo para reflexionar sobre cómo abordar mejor las violencias en las relaciones LGTBI.
Creemos que será un momento muy interesante para poner el tema sobre la mesa, compartir experiencias y generar conocimiento colectivo, y esperamos que muchas personas de la ciudad se animen a participar.
Revista Rainbow: Seguro que vivís momentos muy duros, pero también historias preciosas. Sin dar nombres, ¿nos podéis compartir algún momento o anécdota reciente que os haya hecho decir: «por esto merece la pena todo el trabajo que hacemos»?
Por el servicio de acogida pasan más de 700 historias cada año, así que podríamos mencionar muchos casos en los que el centro ha sido un espacio de apoyo en momentos importantes de la vida de las personas. Cada situación es distinta: a veces se trata simplemente de ofrecer información o una primera orientación, y otras veces acompañamos procesos más complejos.
También somos conscientes de que, en algunas situaciones especialmente difíciles, los servicios del propio centro pueden quedarse cortos, porque hay realidades que requieren intervenciones más amplias, por ejemplo, relacionadas con la vivienda, la salud mental o la situación administrativa. En esos casos lo que hacemos es orientar o trabajar en coordinación con otros recursos de la ciudad, activando diferentes servicios para que la persona pueda encontrar el apoyo que necesita.
Nos viene a la cabeza el caso de un chico joven que tuvo que marcharse de casa cuando inició su transición de género. Llegó al centro en un momento complicado, y desde aquí pudimos orientarlo jurídicamente y acompañarlo para activar diferentes recursos de la ciudad. Hoy sigue manteniendo el contacto con el centro y, junto con su red de amistades, ha podido ir construyendo un entorno de apoyo para seguir adelante.
Más allá de casos concretos, hay algo que ocurre a menudo y que tiene mucho valor: los mensajes de agradecimiento o las buenas valoraciones que recibimos en las encuestas de satisfacción. A veces personas que atendimos hace tiempo vuelven simplemente para contarnos que están mejor o para agradecer el acompañamiento que recibieron en un momento difícil. Son gestos sencillos, pero ayudan a recordar que el trabajo que hacemos puede ser útil en determinados momentos de la vida de las personas.
Revista Rainbow: Para los lectores de la revista Rainbow que nos están leyendo ahora mismo, ya sean de Barcelona o de fuera: ¿cómo pueden acercarse al centro, participar o aportar su granito de arena a vuestra labor?
Para quienes nos leen, tanto si viven en Barcelona como si están de paso, el Centre LGTBI es un espacio abierto a todo el mundo. Se puede venir simplemente a conocerlo, informarse o participar en las actividades que programamos a lo largo del año, que abarcan desde propuestas culturales hasta espacios de encuentro y reflexión.
Además de encontrar servicios de atención y apoyo, el Centro es también un lugar donde compartir, aprender y formar parte de la vida comunitaria. Y para quienes quieran implicarse más, siempre estamos abiertas a acoger propuestas, colaborar con proyectos o generar nuevas iniciativas que sumen a la diversidad y la riqueza del tejido LGTBIQA+ de la ciudad.




