- El candidato de Los Verdes vence con el 56,4% de los votos, convirtiéndose en el primer alcalde ecologista de la tercera ciudad de Alemania.
- Krause asumirá el cargo el 1 de mayo, marcando el fin de casi ocho décadas de gobiernos del SPD en la capital bávara.
- Su victoria ha dejado una de las imágenes del año: un beso público con su prometido, el médico Sebastian Müller, con quien se comprometió en Granada.
Por primera vez en su historia moderna, la ciudad de Múnich ha elegido a un representante de la Alianza 90/Los Verdes para liderar el ayuntamiento. La victoria de Dominik Krause en Múnich no solo supone un cambio de siglas tras 80 años de dominio del Partido Socialdemócrata (SPD), sino que sitúa a un hombre abiertamente homosexual y de la generación millennial al frente de una de las metrópolis más influyentes de Europa.
De la física aplicada a la cima del Ayuntamiento
Nacido en Múnich en 1990, Krause es un perfil que combina la formación técnica con una larga trayectoria activista. Máster en Física aplicada e Ingeniería por la Universidad Técnica de Múnich, comenzó su andadura política en la Juventud Verde, llegando a la concejalía en 2014. Su ascenso como es el resultado de años de trabajo en la política local, donde ejerció como teniente de alcalde desde 2023 antes de derrotar al veterano Dieter Reiter en esta segunda vuelta electoral.
Más allá de los datos macroeconómicos, la figura de Krause destaca por su naturalidad. Tras conocerse los resultados, el nuevo alcalde celebró su triunfo besando a su pareja, Sebastian Müller. Krause no dudó en señalar a «Sebi» como el pilar fundamental de su vida y de su éxito político, enviando un mensaje de normalización y orgullo a toda la ciudadanía alemana.
Un compromiso con sabor andaluz
La historia personal de Dominik Krause tiene una conexión especial con España. En 2024, durante un viaje romántico por Andalucía, Müller le propuso matrimonio frente a la Catedral de Granada. Bajo los acordes de una orquesta callejera, el ahora alcalde dio el «sí, quiero» en una de las escenas más románticas que la pareja ha compartido públicamente.
A sus 35 años, Krause representa a una nueva generación de líderes europeos que no separan su identidad de su vocación de servicio público. Su mandato, que comenzará oficialmente el próximo 1 de mayo, es visto por los analistas como una señal inequívoca de que los referentes LGTBIQ+ han llegado para quedarse en las instituciones de mayor peso en el continente, transformando las estructuras de poder tradicionales desde la visibilidad y el rigor científico.





