- El PP impuso ayer en solitario su propuesta para eliminar la autodeterminación de género, atacando directamente la Ley 4/2023.
- Bajo el pretexto del «borrado de las mujeres», la iniciativa busca reestablecer la patologización y las barreras administrativas para las personas trans.
- La izquierda y el activismo claman contra una medida «tránsfoba» que fractura la convivencia; Vox votó en contra por considerarla insuficiente.
El Ayuntamiento de Madrid se convirtió este pasado martes, 24 de marzo de 2026, en el escenario de un preocupante ataque a los derechos humanos. El Partido Popular utilizó su mayoría en el Pleno de Cibeles para aprobar una proposición que insta a la Reforma Ley Trans Madrid 2026, una maniobra política que busca desmantelar la Ley Trans estatal y arrebatar al colectivo el derecho fundamental a la autodeterminación.
Una amenaza directa a la identidad trans
La iniciativa, impulsada por Carlos Izquierdo, pone en la diana los artículos 43 y 44 de la ley nacional. El PP pretende acabar con el sistema de rectificación registral basado en la voluntad declarada, un logro histórico del colectivo que ahora califican como «desprotección institucional». Con una retórica que la comunidad LGTBIQ+ tacha de segregacionista, los populares sostienen que la identidad de género es un «trámite fraudulento», poniendo en duda la realidad de miles de personas.
La concejala Paula Gómez-Angulo lideró el discurso más duro, afirmando que la ley actual responde a «modas ideológicas» y utilizando el argumento excluyente de evitar el «borrado de las mujeres». En un giro que mezcla el rechazo a la diversidad con prejuicios culturales, la propuesta también cargó contra el uso del niqab o el burka, vinculando el «borrado jurídico» con un supuesto «borrado físico», en un intento de tutelar el espacio público y la identidad ajena.
Los derechos de las mujeres no se tocan.#PlenoMadrid Paula Gómez-Angulo pic.twitter.com/FDXz8EWI97
— Grupo Popular Madrid (@GrupoPPMadrid) March 24, 2026
Resistencia frente al retroceso: «Ni un paso atrás»
Desde la Revista Rainbow nos sumamos a la denuncia de PSOE y Más Madrid, quienes calificaron la sesión de ayer como un ejercicio de transfobia institucional. Los grupos de la oposición alertaron de que esta reforma supondría volver a los tiempos de la patologización, obligando a las personas trans a someterse a criterios de terceros para ser quienes son. Para el activismo, esto no es una defensa de las mujeres, sino un ataque frontal a la diversidad que utiliza a las mujeres cis como escudo.
La votación dejó una estampa de aislamiento para el PP: solo sus votos sacaron adelante la medida. Sorprendentemente, tres concejales de Vox —Ortega Smith, Carla Toscano e Ignacio Ansaldo— votaron en contra, no por apoyo al colectivo, sino por considerar la propuesta un «lavado de cara» insuficiente, mientras que la abstención de Arantxa Cabello terminó de dibujar un bloque de la derecha fragmentado ante una de las leyes más humanas de nuestra democracia.
Menuda reina @Tcheluca hoy en el pleno del Ayuntamiento de Madrid plantando cara al racismo y la transfobia del PP.
Cada segundo de estos casi tres minutos merecen ser escuchados y aplaudidos. pic.twitter.com/iKdV1QHv8h
— Santi Rivero 🏳️🌈🌹🏳️⚧️ (@Santi__Rivero) March 24, 2026





