El terremoto de magnitud 7,4 ha dejado cientos de personas afectadas y graves daños en distintas zonas del país. Mientras continúan las tareas de rescate, organizaciones humanitarias activaron canales de ayuda y España ofreció su cooperación. Estas son algunas formas de colaborar de manera segura desde fuera de Colombia.
Colombia atraviesa una de las mayores emergencias de los últimos años después del terremoto de magnitud 7,4 registrado el lunes 10 de agosto. El epicentro se situó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y el movimiento se sintió con fuerza en buena parte del occidente del país.
La emergencia continúa mientras los equipos de rescate buscan personas entre los escombros y las autoridades evalúan los daños. Los balances oficiales han ido aumentando durante las últimas horas y ya se cuentan más de un centenar de personas fallecidas, cientos de heridas y numerosas viviendas y edificios afectados.
Pereira, Cali, Manizales, Armenia, Quibdó y otras localidades se encuentran entre las zonas afectadas. En Cali, por ejemplo, se han reportado numerosos edificios dañados y la red hospitalaria fue puesta en alerta roja.
Ante una tragedia que todavía está en desarrollo, la pregunta aparece también lejos de Colombia:
¿Cómo podemos ayudar?
Donar, pero hacerlo bien
En las primeras horas de una emergencia, una de las formas más útiles de colaborar es realizar una donación económica a organizaciones con capacidad para actuar sobre el terreno.
¿Por qué? Porque permite que quienes están trabajando en la emergencia puedan comprar y distribuir aquello que realmente necesitan las comunidades afectadas, en lugar de recibir productos que quizá no sean prioritarios o que resulten difíciles de transportar.
La Cruz Roja Colombiana habilitó un canal de donaciones destinado a apoyar tareas esenciales como atención sanitaria, acceso al agua potable, rescate, telecomunicaciones y restablecimiento del contacto entre familiares.
Otra opción es el Banco de Alimentos de Bogotá, que también puso sus canales de donación a disposición de la emergencia.
Para quienes se encuentran fuera de Colombia existe además la posibilidad de colaborar con organizaciones humanitarias internacionales. World Central Kitchen, por ejemplo, está trabajando con equipos locales para proporcionar alimentos a las personas afectadas y recibe donaciones internacionales.
¿Y quienes estamos en España?
La solidaridad también cruza el Atlántico.
El Gobierno español ha puesto a disposición de Colombia la cooperación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), mientras la Embajada y el Consulado de España en Colombia permanecen movilizados para atender a ciudadanos españoles afectados por la emergencia.
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, informó este martes de que hay 164 ciudadanos españoles cuyo paradero todavía no ha podido ser confirmado, aunque no constan por el momento fallecidos ni heridos españoles.
La situación también moviliza especialmente a la comunidad colombiana residente en España, para la que el terremoto tiene una dimensión personal: familiares, amigos y comunidades enteras permanecen pendientes de las noticias que llegan desde Colombia.
También se puede ayudar desde las redes
En una emergencia, compartir información útil también puede ser una forma de solidaridad.
Pero hay una condición: que sea información verificada.
Las catástrofes naturales suelen generar rápidamente campañas falsas, cuentas que solicitan dinero sin acreditar quién está detrás y mensajes que difunden cifras o datos incorrectos.
Antes de donar:
✔️ Comprobá quién organiza la campaña.
✔️ Utilizá los canales oficiales de organizaciones reconocidas.
✔️ No compartas datos sin verificar.
✔️ Evitá difundir imágenes de víctimas sin contexto o autorización.
✔️ Priorizá campañas que expliquen claramente a dónde irá el dinero.
Ayudar también significa evitar que una emergencia se convierta en terreno fértil para la desinformación.
Solidaridad que atraviesa fronteras
Una tragedia de esta dimensión recuerda algo sencillo: las fronteras no deberían marcar los límites de la solidaridad.
Colombia tiene una importante comunidad residente en España y miles de vínculos familiares, culturales y afectivos con nuestro país. Para muchas personas, lo que ocurre hoy a miles de kilómetros de distancia está ocurriendo también en su propia familia.
Por eso, donar, compartir información verificada, acompañar a quienes buscan a sus seres queridos o simplemente ayudar a difundir canales oficiales puede marcar una diferencia.
La emergencia todavía no terminó. Después del rescate vendrán la atención de las personas heridas, la recuperación de las viviendas, la reconstrucción de las comunidades y un proceso que puede durar meses o incluso años.
Colombia necesita ayuda ahora, pero también necesitará solidaridad durante mucho tiempo.
Y desde España también podemos estar cerca. 🇨🇴❤️🇪🇸





