- Con motivo del 24 de mayo, el colectivo recuerda que la pansexualidad es la atracción independiente del género o la identidad de la otra persona.
- Activistas y personas del colectivo denuncian el «borrado» y los prejuicios que todavía sufren dentro y fuera de la comunidad LGTBI+.
- Testimonios desde los 15 hasta los 66 años demuestran que nombrar esta realidad es la clave para salir del armario con libertad.
«Nombrar es abrir caminos». Con esta premisa, la Federación Estatal LGTBI+ ha lanzado un manifiesto de cara al Día de la Visibilidad Pansexual, que se celebra este domingo 24 de mayo. A pesar de que España lidera los rankings de derechos legales, la pansexualidad sigue siendo una de las realidades más desconocidas e invisibilizadas, a menudo confundida o diluida bajo otros términos.
Más allá del género: Una cuestión de alma
La pansexualidad se define como la capacidad de sentir atracción sexo-afectiva hacia otras personas independientemente de su género o identidad. Para Noelia Salido, co-coordinadora del Grupo de Políticas Bisexuales de la Federación, la urgencia de este día radica en combatir el cuestionamiento constante: «Como tantas realidades del espectro bi+, las personas pansexuales siguen en los márgenes. Reivindicamos visibilidad para poder existir».
Tres generaciones, una misma identidad
La fuerza de la reivindicación de este año reside en las historias de vida que demuestran que la pansexualidad no es una «moda joven», sino una realidad que atraviesa todas las edades:
- Teo Munay (Formentera): Tras sufrir violencia en su infancia, descubrió el término a los 15 años. «Mi alma descubrió que el amor no entiende de expresiones de género. La pansexualidad ha liberado mi alma de los yugos del armario», confiesa.
- Toni (Palma, 53 años): Identificado primero como heterosexual y luego como bisexual, encontró en la pansexualidad el término exacto. «Estamos aquí y queremos ser visibles», reclama frente a los «chistes y bromas absurdas» que aún debe soportar.
- Asmi (Bilbao, 66 años): Persona intersexual que, tras años de violencia médica, tomó las riendas de su cuerpo y su deseo. Para Asmi, la pansexualidad aglutina todos sus sentires en relaciones donde la atracción fluye libremente y con consentimiento.
El reto de 2026: Romper el borrado
Desde la Federación insisten en que la pansexualidad es una orientación válida y autónoma. El objetivo para este 2026 es que las instituciones y la sociedad civil reconozcan esta identidad para evitar que quienes la sienten crezcan pensando que hay algo «roto» en ellos. Al final, como dice el lema de este año, se trata de una forma de amar que, sencillamente, pone a la persona por delante de cualquier etiqueta de género.






