- El concejal Borja Santamaría critica la falta de promoción y estrategia a solo tres meses del evento internacional.
- La polémica Gay Games València 2026 aumenta tras el traslado del «Village» al barrio de Orriols sin consenso vecinal.
- Los socialistas acusan al PP de ceder ante sus socios de Vox y ocultar un evento que sitúa a la ciudad como referente de diversidad.
La tensión política ha estallado en el Ayuntamiento de València. El concejal socialista Borja Santamaría ha denunciado hoy el «menosprecio evidente» y la falta de compromiso de la alcaldesa María José Catalá hacia uno de los mayores eventos deportivos del año. La polémica Gay Games València 2026 se centra en la ausencia total de campañas de difusión y en una planificación que, según el PSPV, busca que el evento «no se note absolutamente nada» en las calles de la ciudad.
El traslado del Village a Orriols genera malestar
Uno de los puntos más críticos de la polémica Gay Games València 2026 ha sido la decisión unilateral de desplazar el centro neurálgico del evento, el Village, desde la Ciudad de las Artes y las Ciencias hasta el barrio de Orriols. Santamaría ha censurado que el gobierno municipal considere esta actividad «molesta» y la traslade a otro barrio sin haber consultado previamente a los vecinos y vecinas afectados.

«Resulta llamativo que sea el único evento modificado tras la sentencia sobre los festivales», ha señalado el edil, quien insiste en que esta falta de diálogo evidencia que el ejecutivo local no cree en los valores de inclusión que representan los juegos. Para el grupo socialista, este movimiento es una «traba» más en una cadena de silencios que pone en riesgo la proyección internacional de València como una ciudad abierta y moderna.
Un evento internacional en riesgo de invisibilidad
Desde el PSPV han recordado que este acontecimiento fue un logro del anterior gobierno progresista para situar a la capital del Turia en el mapa mundial del deporte inclusivo. Sin embargo, denuncian que la actual dependencia del PP de sus socios de Vox —formación que siempre ha rechazado el evento— está lastrando la organización. La polémica Gay Games València 2026 radica, según los socialistas, en que a escasos meses de la cita no existe una estrategia visible ni ambiente en la ciudad.
Ante esta situación, el Grupo Municipal Socialista ha exigido una rectificación inmediata y la activación de una campaña de promoción a la altura de una cita de primer nivel. «Valencia no puede permitirse llegar tarde; hace falta liderazgo y, sobre todo, creérselo», han concluido, advirtiendo que no permitirán que se deje caer un evento que es patrimonio de la diversidad de todos los valencianos.





