Una app histórica en pleno cambio
Grindr lleva más de quince años siendo una de las aplicaciones más conocidas dentro del colectivo LGTBIQ+. Lo que nació como una herramienta para encuentros rápidos ha evolucionado con el tiempo, añadiendo funciones, servicios y perfiles más complejos. Ahora la plataforma quiere dar un salto tecnológico: integrar inteligencia artificial en la experiencia de uso de forma profunda y diferenciada.
La propuesta no es menor: una nueva versión premium llamada EDGE, cuyo precio podría rondar los 350–500 dólares al mes durante su fase de prueba.
Una cifra que invita tanto al interés como a la reflexión.
gAI™: IA integrada en cada rincón de la app
A diferencia de otras funciones que simplemente añaden alguna herramienta puntual de IA, Grindr describe EDGE como una experiencia “AI-first” (primero inteligencia artificial), es decir, que gAI™ —su propio sistema de IA— forma parte de gran parte del flujo de conexión dentro de la aplicación.
Entre las funcionalidades principales que se destacan están:
- A-List: un resumen de chats significativos y conexiones que quizás te interesen retomar.
- Discover personalizado: recomendaciones diarias que buscan reducir el “scroll infinito” y mostrar perfiles más relevantes.
- Profile Insights: señales adicionales para entender mejor con quién podrías conectar y tomar decisiones más informadas antes de escribir.

La idea no es solo añadir herramientas nuevas, sino intentar que la experiencia completa —desde descubrir perfiles hasta volver a hablar con alguien— se sienta más eficiente y significativa.

¿Cuánto cuesta y por qué tanta discusión?
Durante la fase de prueba, Grindr ha permitido que usuarios en países como Australia, Nueva Zelanda, Canadá y Estados Unidos experimenten con EDGE. Los precios varían y —en algunos casos— llegan hasta casi 500 USD mensuales, aunque Grindr no ha fijado una tarifa oficial definitiva.
En comparación, otras aplicaciones de citas suelen cobrar menos de 100 USD al mes por suscripciones premium, incluso en sus niveles más altos.
Ese salto en el precio ha generado un debate considerable:
- Para algunas personas, es una inversión que vale la pena si mejora la calidad de las conexiones.
- Para otras, es difícil imaginar pagar tanto por una app que, en esencia, sigue siendo un espacio para conocer gente.
¿Es esta una nueva forma de exclusión digital dentro de la misma comunidad que busca unión? ¿O es simplemente una opción más para quien pueda y quiera pagar por ella?
Más que algoritmos: ¿qué se juega la comunidad?
Más allá de la innovación tecnológica, EDGE plantea preguntas sobre cómo nos relacionamos:
- ¿Cuánta confianza depositamos en la tecnología para “mejorar” la atracción humana?
- ¿Puede un algoritmo realmente entender la complejidad del deseo, la química o la conexión emocional?
- ¿Estamos dispuestes a pagar por herramientas que prometen que otros nos responderán primero, o que nos mostrarán “mejores matches”?
No son cuestiones menores. Las apps de citas ya han cambiado cómo nos acercamos unas a otres; ahora, con IA integrada, esa transformación puede acelerarse. Algunos aplauden la posibilidad de que un sistema dé prioridad a conversaciones que podrían llegar a algo más. Otros temen que la tecnología termine dictando —en lugar de facilitar— quién merece atención.
¿Hacia dónde va Grindr?
Grindr ha dejado claro que EDGE es opcional, que los planes actuales no cambian y que esta fase de prueba busca recoger datos y perfeccionar la experiencia antes de decidir si se extiende a más territorios o usuarios.
La compañía también asegura que mantiene un enfoque respetuoso con la privacidad, permitiendo que las funciones de IA puedan desactivarse en cualquier momento y excluyendo datos sensibles, incluidos los relativos a salud, del procesamiento automático.
Lo que queda claro es que la introducción de IA en el núcleo de Grindr no es un simple añadido: es un cambio de paradigma en cómo una comunidad históricamente analógica (en sentido social) se encuentra digitalmente con otres.
Y tú… ¿crees que la inteligencia artificial puede ayudar a encontrar una conexión real? ¿O es un avance artificial para quien tenga la tarjeta más potente?




