- FELGTBI+ reclama reconocimiento jurídico, administrativo y social sin patologización ni exclusión.
- Su investigación estatal sitúa el acoso en el 29% y las agresiones en el 23% durante el último año.
- El 57% de las víctimas no comunica estas violencias a la policía ni a otras autoridades.
Las personas no binarias siguen sin reconocimiento legal específico en España, según denuncia FELGTBI+. La Federación renovó su demanda el 14 de julio, Día Internacional de la Visibilidad No Binaria, y vinculó la ausencia administrativa con problemas cotidianos, mayor exposición a la violencia y dificultades para denunciarla.
Una reclamación que va más allá de una casilla
La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más sostiene que la legislación española continúa sin reconocer a quienes no se identifican exclusivamente como hombres o mujeres. Por eso solicita un reconocimiento jurídico, administrativo y social que no imponga patologización ni exclusión.
La presidenta de FELGTBI+, Paula Iglesias, define la cuestión como un asunto de derechos. Su planteamiento es que una democracia no puede dejar a una parte de la ciudadanía fuera de la protección legislativa, aunque España haya avanzado en otros ámbitos de igualdad LGTBIQ+.
La ausencia de reconocimiento se manifiesta en herramientas ordinarias. Aike Martín, coordinadore del Grupo de Políticas Trans de la Federación, señala formularios que no contemplan identidades no binarias, documentos que no las reflejan y títulos académicos que no respetan la identidad de sus titulares.
La organización añade dificultades en la atención sanitaria, las administraciones y el trabajo. Estas experiencias convierten el debate en algo más amplio que la inclusión de una tercera opción en un formulario: afecta a la relación continuada de una persona con instituciones públicas y privadas.
FELGTBI+ no presenta la identidad no binaria como una categoría médica ni como una excepción que necesite autorización clínica. La demanda de un reconocimiento sin patologización sitúa la autodeterminación y la igualdad de trato en el centro del debate.
Los datos de violencia que acompañan la demanda
La reclamación se apoya en la Investigación Estatal del Odio LGTBI+ 2026, elaborada por FELGTBI+ con la colaboración de integrantes de un equipo de investigación del Instituto de Políticas y Bienes Públicos del CSIC.
Según los datos difundidos por la Federación, aproximadamente una de cada tres personas no binarias sufrió acoso en el último año: un 29%. Además, un 23% sufrió alguna agresión, una proporción cercana a una de cada cuatro.
El tercer dato revela una barrera institucional: el 57% de las víctimas no denunció esas violencias ante la policía u otras autoridades. FELGTBI+ relaciona esa infradenuncia con la vulnerabilidad que genera no verse reconocido por el propio sistema al que habría que acudir para pedir protección.
Las cifras no sustituyen la experiencia individual, pero muestran que la ausencia de reconocimiento convive con situaciones medibles de acoso y agresión. También permiten observar que una parte mayoritaria de los casos permanece fuera de los canales oficiales.
Aike Martín advierte de consecuencias en la salud, en la percepción social y en la participación plena. La tesis de la Federación es clara: si formularios, documentos y procedimientos niegan la identidad de una persona, esa misma persona puede encontrar más dificultades para confiar en las instituciones cuando sufre violencia.
España ante la siguiente frontera de igualdad
La Ley 4/2023 consolidó medidas para la igualdad real y efectiva de las personas trans y la garantía de los derechos LGTBI. Sin embargo, la declaración de FELGTBI+ subraya que el marco actual no ofrece el reconocimiento reclamado para identidades fuera del esquema binario.
Paula Iglesias recuerda que otros países han adoptado fórmulas de reconocimiento y utiliza esos precedentes para defender que la medida es viable. La Federación considera que la posición española como referencia en legislación LGTBIQ+ implica la responsabilidad de seguir avanzando.
El argumento no consiste en negar los progresos existentes, sino en señalar su límite. Una ley puede proteger frente a la discriminación por identidad o expresión de género y, a la vez, mantener procedimientos administrativos que obligan a elegir entre categorías que no representan a todas las personas.
El reconocimiento legal tendría que traducirse después en sistemas compatibles: registros, documentos, formularios, expedientes educativos, procesos laborales y atención sanitaria. La demanda formulada por FELGTBI+ es precisamente integral porque un cambio aislado no resolvería la cadena de trámites donde aparece la exclusión.
Del día de visibilidad a una agenda concreta
La declaración fue publicada el 14 de julio, coincidiendo con el Día Internacional de la Visibilidad No Binaria. La fecha sirve para concentrar la atención pública, pero los problemas descritos por la Federación se producen durante todo el año: al presentar un documento, solicitar asistencia o acreditar un título académico.
La agenda que plantea FELGTBI+ exige que las personas no binarias dejen de depender de soluciones informales o del criterio de cada oficina. El objetivo es un reconocimiento estable y común, con protección legislativa y procedimientos que respeten la identidad en la práctica.
El debate también obliga a distinguir visibilidad de reconocimiento. Ser nombrado en campañas o celebraciones no equivale a existir ante las instituciones. Para la Federación, la siguiente prueba de la igualdad española consiste en pasar de la presencia social a derechos verificables.
Mientras esa reforma no llegue, los datos de violencia e infradenuncia aportan urgencia a la discusión. La pregunta ya no es únicamente cómo define cada persona su identidad, sino si el Estado garantiza que pueda relacionarse con sus servicios y ejercer sus derechos sin quedar borrada por el diseño administrativo.






