En un gesto que reafirma el compromiso con los derechos humanos a nivel global, Jaume Collboni, alcalde de Barcelona, ha finalizado su visita a Estambul con un significativo encuentro junto a activistas de la comunidad LGTBIQ+. Esta reunión no es un mero protocolo; su propósito es brindar un apoyo claro y contundente a un colectivo que enfrenta una preocupante represión y vulneración de derechos en Turquía.
Un Panorama de Desafíos y Resistencia
Durante su estancia, Collboni tuvo la oportunidad de conocer de primera mano los obstáculos con los que se encuentran diversas organizaciones que luchan por los derechos de la comunidad LGTBIQ+, entre ellas, el Comité del Orgullo de Estambul y BATOÇA (Asociación para los Estudios Sociales de la Paz). La situación en Turquía es alarmante: el país se sitúa en la posición 47 de 49 naciones europeas en el Rainbow Map 2025 en lo que respecta a derechos LGTBIQ+, superando únicamente a Rusia y Azerbaiyán. Desde 2015, las marchas del Orgullo están prohibidas, y, lamentablemente, les miembros de la comunidad son objeto de acoso y detenciones policiales.

¿Qué implicaciones tiene esta realidad para la vida diaria de miles de personas? ¿Cómo afecta la falta de apoyo institucional a la salud mental y al bienestar de les activistas que arriesgan tanto por la defensa de sus derechos? Es crucial reflexionar sobre estas preguntas.
Un Compromiso Continuo con la Democracia y la Diversidad
Este encuentro en Estambul no es un hecho aislado en la agenda del alcalde barcelonés. Ya en junio, Collboni asistió a la ‘Pride Freedom Celebration’ en Budapest, una manifestación en defensa de los derechos LGTBIQ+ que este año celebra su trigésimo aniversario. Al igual que en Turquía, esta marcha fue prohibida por el Gobierno húngaro de Viktor Orbán. Tanto en Budapest como ahora en Estambul, el alcalde ha querido dejar patente el inquebrantable compromiso de Barcelona con la defensa de los derechos fundamentales, la democracia y los valores europeos.
Este apoyo internacional, ¿logrará generar un cambio significativo en las políticas de estos países? ¿Podrán los gestos de solidaridad traspasar las barreras políticas y llegar a quienes más lo necesitan?