El Festival Internacional de Cine Queer de Andalucía celebra su 22ª edición
Sevilla celebrará del 12 al 22 de marzo el Festival Internacional de Cine Queer de Andalucía, Andalesgai, consolidando la cultura queer como espacio de resistencia y derechos. Organizado por Fundación Triángulo, el certamen vuelve a posicionarse como uno de los espacios culturales clave del sur de Europa para las narrativas LGTBIQ+, en un momento internacional marcado por retrocesos legislativos y el auge de discursos de odio.
No es solo un festival. Es una declaración política desde la cultura.
Bajo el lema implícito de que la cultura queer es un espacio de resistencia y defensa de derechos humanos, Andalesgai reafirma su vocación: convertir el cine en herramienta colectiva frente a la ola reaccionaria que atraviesa distintos países.
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Un cartel que habla claro: el cine como escudo
La imagen de esta edición, desarrollada junto a la agencia sevillana La Huerta, condensa esa intención. El cartel muestra una multitud diversa sosteniendo un gran escudo con forma de cámara o pantalla de cine para frenar una avalancha de palabras de odio.
El diseño, realizado en técnica de collage con fotografías de movilizaciones históricas y actuales, no busca decorar. Busca posicionarse.
Porque el cine queer no es solo representación: es memoria, comunidad y archivo vivo de luchas que aún continúan.
¿Puede el cine convertirse en trinchera cultural?
¿Es la pantalla un espacio de defensa frente al odio?
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Historias que cruzan fronteras y desafían normas
La programación se desplegará en distintos espacios de la ciudad —MK2 Cines Nervión Plaza, Cines Yelmo, CICUS y Cines Avenida UCC— y conectará geografías, sensibilidades y realidades diversas.
La inauguración correrá a cargo de Lesbian Space Princess, sátira animada australiana dirigida por Emma Hough Hobbs y Leela Varghese, galardonada con el Teddy Award. Una comedia de ciencia ficción que, desde el humor surrealista, dinamita estructuras patriarcales.
Desde Francia llegará La Petite Dernière, de Hafsia Herzi, presentada en Cannes y reconocida con la Queer Palm. La película aborda el conflicto entre identidad, fe y deseo a través de la historia de Fátima, una joven que se enfrenta a su propio proceso de autodescubrimiento.
Brasil aportará tensión erótica y política con Ato Noturno, thriller queer estrenado en la Berlinale 2025, mientras que Dreamers pondrá el foco en la realidad de las personas solicitantes de asilo LGTBIQ+, narrando la historia de Isio en un centro de detención en Reino Unido.
Deseo, migración, poder, clandestinidad, fe, supervivencia. El cine como espejo y como denuncia.
Chemsex, educación y comunidad
Uno de los momentos más necesarios será la proyección del documental Chemsex, dirigido por Emma Delmar y producido por CESIDA. La cinta aborda esta realidad desde una mirada íntima, huyendo del sensacionalismo, y abre un espacio de conversación sobre salud, riesgos y reducción de daños.
Tras la proyección habrá coloquio. Porque Andalesgai no quiere solo proyectar historias: quiere generar diálogo.
El festival refuerza también su dimensión educativa con Team Antibullying, una iniciativa en la que más de 800 estudiantes participarán en dinámicas audiovisuales para trabajar diversidad y prevención del acoso.
Si el odio se aprende, el respeto también.
Cortos, juventud y nuevas voces
El cortometraje volverá a ser columna vertebral del festival con sesiones temáticas dedicadas a mujeres lesbianas y bisexuales, hombres gais y bisexuales y realidades trans.
Además, el Taller Express de Microcortos Queer permitirá a jóvenes de entre 16 y 25 años crear y proyectar sus propias piezas dentro de la programación oficial.
No se trata solo de exhibir cine. Se trata de generar relevo.
Celebrar también es resistir
La dimensión festiva llegará con la sesión Grotesca Queer Palomitera, donde el camp, el exceso y el universo drag se mezclarán en una experiencia performativa que recuerda algo fundamental: la celebración también es política.
Porque existir, narrarse y ocupar la pantalla sigue siendo un acto de afirmación.
Más de dos décadas ampliando el espacio queer
Con 22 ediciones a sus espaldas, Andalesgai no solo proyecta películas. Amplía el margen de lo posible en el imaginario cultural andaluz.
Cada sala llena es una respuesta al silencio.
Cada historia proyectada es una forma de memoria.
Cada conversación compartida es comunidad.
En tiempos donde algunos intentan borrar identidades, el cine queer insiste en mostrarlas con luz propia.





