- La población LGTBI percibe salarios más bajos: un 11% cobra menos de 1.000€ frente al 7% general.
- Las mujeres lesbianas y personas trans sufren el mayor impacto por prejuicios estéticos y estructurales.
- La experta Laura Encina señala que las familias del colectivo ingresan un 18,7% menos de media.
La experta en finanzas Laura Encina analiza la brecha salarial LGTBI en Madrid este abril de 2026, denunciando que la identidad y orientación sexual siguen lastrando la economía de miles de personas. Según los últimos informes socioeconómicos, factores como la discriminación directa y las dificultades de promoción perpetúan una desigualdad financiera que afecta especialmente a mujeres lesbianas y personas trans.
La realidad económica del colectivo en datos
La desigualdad en los ingresos no es una percepción, sino una realidad estadística contrastada. A finales de 2025, el informe «Estado Lgtbi+ 2025: Informe Socioeconómico», desarrollado por la Felgtbi+ y la Universidad de Salamanca, arrojó cifras preocupantes para el mercado laboral español.
Encina destaca que, mientras el 7% de la población general percibe un salario inferior a los 1.000€ mensuales, esta cifra escala hasta el 11% dentro del colectivo. Esta precariedad responde a un acceso limitado a sectores de alta remuneración y a una falta de espacios seguros que permitan el pleno rendimiento profesional de las personas LGTBI sin miedo a represalias o juicios por su vida privada.
El impacto crítico en mujeres lesbianas y personas trans
Dentro de la brecha salarial LGTBI, las mujeres lesbianas y las personas trans se enfrentan a una doble o triple discriminación. El desempleo en el colectivo trans es alarmante, superando el 45% de forma generalizada y alcanzando un trágico 80% en personas mayores de 45 años, lo que las sitúa en una posición de vulnerabilidad extrema.
En el caso de las lesbianas, Encina apunta a la interseccionalidad. A los obstáculos que sufren todas las mujeres en el ámbito laboral se suman los prejuicios contra estéticas andróginas o masculinas que se alejan de la norma heteropatriarcal. Este sesgo estético influye directamente en las contrataciones y en las oportunidades de ascenso, limitando su crecimiento económico.
Prejuicios y techos de cristal para hombres GBT
Incluso en perfiles donde la visibilidad es mayor, como el de hombres gays y bisexuales, la brecha persiste. Los estudios actuales indican una diferencia salarial media del 7% respecto a sus compañeros heterosexuales. Aunque existe una aceptación social en sectores creativos como la moda o el interiorismo, en ámbitos corporativos tradicionales muchos hombres sienten la necesidad de ocultar su realidad.
Esta presión psicológica no solo afecta la salud mental, sino que condiciona la autoridad y la presencia en puestos de alta dirección. La falta de referentes en sectores técnicos o industriales hace que el talento se concentre en nichos específicos, reduciendo la capacidad de negociación salarial global del grupo.
El camino hacia la libertad financiera
La conclusión de la experta es clara: la desigualdad financiera se traduce en una falta de libertad real. Las familias LGTBI ingresan de media un 18,7% menos que las familias heteronormativas, lo que dificulta el ahorro, la inversión y el acceso a la vivienda. Para Encina, incluida en la lista Forbes Business Pride Leaders 2025, romper este ciclo es la máxima prioridad para alcanzar una igualdad efectiva.





