El Partido Popular registra una iniciativa en el Congreso para suprimir la autodeterminación de género y prohibir el velo integral en espacios públicos.
- El PP busca reformar la Ley Trans para eliminar el derecho al cambio registral sin informes médicos o psicológicos.
- La propuesta vincula la reforma legal con la prohibición del burka y el niqab por «seguridad ciudadana».
- La iniciativa llega apenas 48 horas después de las multitudinarias marchas del 8M, endureciendo el pulso político.
La ofensiva legislativa contra la diversidad vuelve al Congreso de los Diputados. El Partido Popular ha registrado una Proposición No de Ley (PNL) en la que solicita una reforma profunda de la Ley Trans y, de manera simultánea, la prohibición del uso del burka y el niqab en la vida pública. Con esta maniobra, el principal partido de la oposición busca revertir los artículos clave de la autodeterminación de género, argumentando que «ser mujer es más que un sentimiento» y que el actual marco legal genera «indefensión».
Giro conservador: Adiós a la autodeterminación
El punto central de la propuesta del PP es la modificación de los artículos 43 y 44 de la actual Ley Trans. El partido liderado por Alberto Núñez Feijóo reclama recuperar la exigencia de informes médicos y un periodo de hormonación previo para el cambio de sexo legal, eliminando la libre voluntad del individuo que introdujo la ley 4/2023. Según el texto registrado, la actual normativa permitiría un «fraude de ley» que afectaría a la seguridad en prisiones, las cuotas deportivas y la eficacia de las leyes de violencia de género.
La mezcla con el velo integral: Una estrategia de distracción
Lo que ha sorprendido en la redacción de Rainbow es la inclusión del veto al burka y el niqab en el mismo documento que la reforma de la Ley Trans. El PP justifica esta medida bajo la premisa de la «seguridad ciudadana» y la protección de la «dignidad de la mujer», alegando que estas prendas invisibilizan a las ciudadanas. Sin embargo, diversos analistas ven en esta mezcla de temas una estrategia para polarizar el debate y atraer el foco mediático tras la demostración de fuerza del activismo inclusivo el pasado 8 de marzo.
El contraataque tras el 8M
Resulta evidente que esta iniciativa no es casual. Tras un 8M donde la mayoría del feminismo cerró filas con el colectivo, el PP reacciona intentando desmantelar el pilar fundamental de la Ley Trans. Al vincularla con temas de seguridad e identidad religiosa, intentan crear un clima de alarma social. Esta propuesta choca frontalmente con la postura del Gobierno, que como ya hemos visto en nuestra reciente entrevista a Julio del Valle, no está dispuesto a ceder ni un milímetro en los derechos conquistados.
Queride lectore, esta propuesta del PP reabre un debate que creíamos cerrado. ¿Crees que mezclar la Ley Trans con la prohibición del burka es un intento legítimo de protección o una táctica de manipulación política? ¿Qué impacto crees que tendría esta reforma en la vida de las personas trans?




