Aitana Whinehouse: «El futuro será con nosoTRANS o no será»

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Aitana Whinehouse es una mujer trans originaria de Honduras que hoy vive en Barcelona, ciudad a la que llegó hace unos años y en la que, según cuenta ella misma, pudo por fin empezar su transición en libertad. Forma parte del equipo de Believe Group, la empresa en la que trabaja actualmente, y de una familia drag a la que describe como uno de sus grandes pilares de apoyo.

En esta entrevista, Aitana repasa con crudeza y sin filtros el camino que ha recorrido: la infancia marcada por el acoso y la violencia en Honduras, la llegada a España como punto de partida de su transición, los apoyos que la sostuvieron, algunos esperados, otros que la sorprendieron, y las decepciones que también encontró, incluso dentro de la propia comunidad trans. Es un testimonio en primera persona, sin adornos, sobre lo que cuesta y lo que se gana cuando se elige vivir como quien realmente se es.

Revista Rainbow: Aitana, antes de entrar en cómo fue tu proceso de transición en sí, ¿cómo resumirías en pocas palabras el camino que has recorrido hasta convertirte en la Aitana que eres hoy?

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Duro, difícil y de muchas caídas, pero con un final de satisfacción y felicidad.

aitana whinehouse

Revista Rainbow: ¿Cómo fue el momento en el que decidiste empezar tu transición? ¿Hubo un punto de inflexión concreto o fue algo más gradual? ¿En qué momento de tu vida en Honduras ocurrió esto?

Mira, yo siempre supe que era una mujer desde que usaba el labial y los tacones de mi madre sin que ella se diera cuenta. Cada día que mi madre se arreglaba para ir a trabajar veía cómo se maquillaba y se peinaba, me gustaba sentarme al lado de ella y verla hacer todo eso, y en mi cabeza solo decía: así quiero ir de guapa cuando sea grande. En pocas palabras, ella fue mi inspiración no solo en lo físico, sino en la madre guerrera, perseverante y luchadora que veía cada día. Pero en mi país era imposible empezar mi transición: en mi país nos asesinan, nos agreden, nos violan, nos niegan la educación, la salud, somos las enfermas de la sociedad. Así que mi transición empezó un año después de llegar a Barcelona, cuando vi que era un lugar seguro. Eso me llevó a transicionar. España, sin ser mi país, me recibió de una excelente manera, me abrió puertas y me regaló oportunidades. La mujer que yo soy también es gracias a la libertad que me regaló este país.

Revista Rainbow: Cuando tomaste la decisión, ¿Qué esperabas que iba a cambiar en tu vida? ¿Se ha cumplido esa expectativa, o ha sido distinto a lo que imaginabas?

Sabía que iba a ser difícil, pero tampoco pensé que tanto como lo ha sido. Duele ver cómo todos se empiezan a alejar: tu familia, tus amigos, todas esas personas que creías que siempre estarían. Y al ver a todas las personas que se alejaron, jamás pensé que algún día tendría todas las personas que tengo hoy en día, a las cuales agradezco con el alma el estar a mi lado. Y mi expectativa… pues quizás no estoy donde quisiera estar como mujer trans, pero tampoco estoy donde estaba hace cuatro o cinco años, y para mí eso ya es mucho y me da satisfacción, me hace sentir orgullosa de mí.

Revista Rainbow: ¿Quiénes fueron tus principales apoyos durante el proceso —familia, amistades, profesionales, comunidad trans? ¿Cómo te ayudaron en concreto? ¿Hubo algún apoyo que te sorprendiera, de alguien de quien no lo esperabas?

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Al principio no tuve apoyo de casi nadie, estuve sola y empecé todo este camino sola. Pero con el paso del tiempo se han ido sumando personas a mi vida: mi familia, o bueno, la que me queda de ella (mi madre, mis abuelos maternos y mis dos hermanos), mis amigxs, los que me he ganado después de mi transición, mi familia drag, a quien amo y adoro con el alma y que también me ayudó a empoderarme, ha sido un pilar muy fundamental para mí. Mi empresa, en la que trabajo actualmente, Believe Group, que se convirtió en mi casa también, me ha apoyado en mi transición de una manera increíble que ni yo jamás imaginé, y mis compañeros de trabajo, que se convirtieron en amigos y familia. Todos ellos, de una u otra forma, me han ayudado demasiado de muchas maneras con mi transición.

Y el apoyo que más me sorprende, porque no me lo esperaba, es el de mi madre. Pensé que mi madre nunca iba a poder aceptar que su hijo en verdad era su hija, y ahora verla ahí, en todos mis sueños y metas, en primera fila en todo. Cuando me hice la vaginoplastia estuvo ahí, durmiendo a mi lado una semana en una silla. Verla siempre apoyando mi transición es algo que a día de hoy me hace llorar.

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aitana whinehouse

Revista Rainbow: ¿Cuáles fueron las mayores dificultades o decepciones que encontraste en el camino —ya fuera en Honduras, en el acceso a atención médica, en lo social o en lo personal? ¿Hubo algún momento en el que pensaste en parar o retrasar el proceso?

Las mayores dificultades fueron mi vida en Honduras, principalmente, ya que eso me marcó mucho. Era, en ese entonces, un niño gay superfemenino y sufrí, desde que empecé la escuela hasta que salí de ahí, mucho bullying, amenazas, violencia física, abusos sexuales por personas de mi familia que debieron cuidarme. Tuve que mudarme de barrio muchas veces porque mis vecinos intentaban entrar a la que era mi casa, ya fuera para abusar sexual o físicamente de mí.

Luego, cuando llegué a España, no conocía a nadie trans, y eso también fue una dificultad porque no sabía dónde acudir o dónde pedir ayuda. Muchas veces quise parar porque sentía que no era lo suficientemente fuerte para seguir con lo que conlleva ser una persona trans, pero siempre había algo que me decía «eres más fuerte de lo que crees desde el día que perdiste todo por escoger tu felicidad», y eso me hacía siempre continuar.

Y mi mayor decepción fue ver que entre personas trans no nos apoyamos tanto como creemos a veces. Siento que ya suficiente daño nos hace la sociedad como para también hacerlo entre nosotras. Recibí muchas burlas de otras chicas por mi físico, por no tener pechos o cirugías, comentarios como «eres un mariquita vestida de mujer», «eres un tío».

Revista Rainbow: Mirando atrás, ¿hay algo del proceso que harías diferente si pudieras volver a empezar?

No darle entrada a mi vida a personas que al final del día no me van a sumar nada, eso creo que es lo único que cambiaría. Quizás salir mucho más antes de mi país y no darle importancia a lo que los demás opinen y piensen sobre mí. Por el resto, bueno o malo, lo agradezco y siento que fue necesario y útil, porque todo eso es lo que me ha convertido en la mujer tan fuerte que soy.

Revista Rainbow: Hoy, ¿estás contenta con cómo ha ido tu proceso de transición? ¿Qué es lo que más te enorgullece de este camino?

Contenta no describe lo feliz que estoy con mi vida actual. Y lo que más me enorgullece es ver todo lo que he conseguido en un país que no es el mío, porque jamás creí que yo fuese capaz de lograr todo lo que he logrado. Llegué prácticamente sin nada y ahora puedo decir que lo tengo todo: una familia, un hogar, amigos que me dan la vida, y el trabajo de mis sueños.

Revista Rainbow: ¿Qué papel jugó la llegada a Barcelona en tu proceso —te dio acceso a algo (médico, social, legal) que no tenías en Honduras?

Como he dicho en preguntas anteriores, Barcelona me dio todo lo que hoy tengo. Barcelona es lo que yo necesitaba para dar ese paso, Barcelona fue el comienzo de mi libertad, porque acá pude ser quien soy en verdad. Y acá he podido tener lo que en mi país no: acceso a la salud, a estudios, a un endocrino que en mi país, por ejemplo, no existen para personas trans, a mis hormonas, que por eso chicas trans de mi país recurren a otros medios no adecuados para hormonarse.

Revista Rainbow: ¿Qué le dirías a alguien que hoy, en Honduras o en cualquier otro lugar, esté empezando su propio proceso de transición?

Que no tengan miedo a quedarse solxs, la transición también sirve para ver quién es quién en nuestras vidas, quién suma y quién resta. El que nos ame y nos quiera estará ahí, seamos hombres, mujeres o extraterrestres. Luchen por lo que quieren, todas podemos lograrlo, lleva su tiempo y hay caídas, pero lo importante es nunca perder el objetivo. No le den importancia a lo que creen o piensan los demás de ustedes, ustedes no están para demostrarles nada a nadie, estamos para demostrarnos todo a nosotras mismas. Y ojo: jamás cometan el error de comparar su proceso con el de alguien más, cada transición es distinta, cada una tiene su tiempo, pero con esfuerzo todo se logra. Porque el futuro será con nosoTRANS o no será. ❤️

La historia de Aitana Whinehouse es la de una transición que empezó en la clandestinidad de una habitación en Honduras, frente al espejo, con el labial y los tacones de su madre, y que solo pudo hacerse realidad miles de kilómetros después, en Barcelona. Entre medias, violencia, abandono y también reencuentro: el de una madre que pasó de no imaginar aceptar a su hija a dormir a su lado, en una silla de hospital, durante toda una semana.

Su testimonio no es solo el relato de un proceso médico o legal, sino el de una reconstrucción de vínculos —familia, comunidad, trabajo— y una advertencia honesta sobre las heridas que también pueden llegar desde dentro de la propia comunidad trans. Aitana lo resume con una frase que ya es suya: el futuro será con nosoTRANS, o no será.

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Pablo Campos
Pablo Campos
Director de Marketing Revista Rainbow. Especialista en Estrategias de Marketing Digital y Técnicas de Inbound Marketing. Vicepresidente de Stop Violencia Digital. Perito Informático por ANTPJI.

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