Un Zoo Humano Virtual

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zoo humano revista rainbow

Seguramente habrás leído por ahí que solían haber zoos de humanos en la época colonial europea, pero ¿Has pensado que, en pleno 2020, existe una especie de Zoo Humano Virtual?

En los últimos días, las redes sociales se han llenado de comentarios sobre George Floyd. El estadounidense de color fue asesinado brutalmente en un acto de absoluta injusticia racial hace unos días. Leer lo que sucedió me generó tal indignación, que me hizo pensar si la diversidad y la inclusión social que vemos todos los días en nuestras redes sociales son reales, o si simplemente estamos visitando un Zoo Humano Virtual. Esta es mi teoría, si te parece que estoy loco, estaré feliz de leerte en los comentarios.

Ya te digo, de antemano, que no sería la primera vez que se haya visto semejante humillación contra un ser humano. Christian Báez Allende nos cuenta en su libro “Zoológicos Humanos” del zoo humano de Madrid. Tuvo lugar en el parque “El Retiro“, y exhibió en 1887 un grupo de indígenas filipinos junto a otros humanos de otras etnias “salvajes”. Entre esas, un negro.

Más aterrador todavía, el “zoo de humanos salvajes” se convirtió en una movida que recorrió varios países y ciudades de Europa. El último registrado hasta ahora fue en 1958, diez años después de la declaración mundial de los derechos humanos, en Bélgica. Irónico, ¿No te parece?

A todas estas ¿Sabemos la definición exacta de lo que es un zoológico? Por las dudas, cito a la RAE: establecimiento permanente que mantiene animales vivos de especies silvestres para su exposición. Ahora puedo continuar con mi punto.

Estamos en cuarentena, ahora todo es virtual.

Es muy cierto que, especialmente este año, el mundo se ha apegado a la web. Desde que empezó la cuarentena por el covid19, nos hemos acostumbrado a ver redes sociales a diario. Podemos ver figuras de minorías en posiciones privilegiadas y de gran popularidad, exponiendo sus vidas con normalidad, lo que nos da una sensación de integración. Pero esa no es la realidad. Y para muestra, un botón, como dicen en mi país.

Ed Sheeran fue el artista más escuchado del 2017 en Spotify con un promedio de 47 millones de oyentes al mes. ¿Eso lo hace el cantante más famoso del año? No. Mi mamá, por ejemplo, no sabe quién es. Eso ya nos dice algo del público que alcanzan los medios digitales. Por otro lado, mi mamá supo quién era Lady Gaga apenas salió “The Fame” en 2008. ¿Por qué? Se me ocurre que, para ese entonces, seguíamos usando la televisión y la radio como principales medios para escuchar música nueva.

¿El punto de todo esto? Que lo que vemos en la web no es la verdadera realidad. Sobre todo porque, en general, vemos lo que queremos ver (o lo que a ciertas empresas dueñas del mundo les parece que nos gusta). Entonces, se podrían describir las redes sociales como “un establecimiento o espacio permanente que exhibe personas de todas las razas, edades, sexualidades y demás variaciones de la condición humana, para el conocimiento de otras”. El mundo nos mira, como si viviéramos en un zoo humano virtual, desde lejos, sin involucrarse.

¿Realmente hemos cambiado como sociedad?

Todos los días me hago esta pregunta. ¿Es realmente lo mismo ser parte de una minoría que formar parte del llamado grupo “blanco privilegiado”? ¿Estaremos a la par unos con otros? Yo creo que, en la vida física, el día a día, que nada tiene que ver con las redes sociales, no. Llama la atención que para muchos el racismo, la homofobia, y otros estigmas sociales estén pasados de moda, porque aún así, seguimos encontrándonos con sucesos lamentables como la muerte de George Floyd.

Podemos tener otras oportunidades, ropa interior diseñada para personas trans, participación de distintas etnias en el cine comercial; podremos pavonearnos por ahí en las marchas del orgullo todos los años, pero eso no quiere decir que el rencor y la sensación de superioridad de muchos hayan sido eliminados por completo.

Para mí, este ha sido un recordatorio. Aún hay mucho trabajo por hacer. Si queremos vivir en una sociedad de igualdad de privilegios que sea real, y no solo una exhibición en redes sociales, tendremos que prestar más atención a nuestro entorno, en lugar de admirarlo desde la distancia, como quien ve a un animal en un zoológico.

Solo así dejaremos de ver a las minorías como minorías, y simplemente les daremos el lugar que les corresponde en la sociedad.

1 Comentario

  1. Recién te leo y me pareció muy interesante tu artículo. Lamentablemente es algo que viene sucediendo desde hace mucho y que de vez en vez nos estalla en la cara para recordarnos que sigue allí… Esperemos que esta vez el cambio sea real y GLOBAL.

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