Cita con terceros

4
cita con terceros revista rainbow

La cara de Matt pedía que le prestara toda la atención inmediatamente. Ni siquiera me dejó deshacer la mochila donde llevaba la ropa que él mismo había dado a Jason para que pudiera pasar la noche con él. Una de las mejores noches de mi vida.

  • Me estás asustando – le dije.

Nos sentamos en la cocina. Le costaba hablar. Supongo que nunca es fácil empezar a dar una mala noticia. Pasaban los segundos y mis nervios empezaban a hacerme temblar, las manos me sudaban y ya estaba temiéndome lo peor .

Matt se levantó de la mesa:

  • No sé cómo contarte esto. Esta mañana tus padres llamaron por teléfono para hablar contigo. Estaban bastante nerviosos. Querían hablar contigo y ..

Y se empezó a reír. Debí haberlo visto. No es la primera vez que me gasta este tipo de bromas y siempre acaba jugándomela. Sacó dos cervezas de la nevera y una bolsa de patatas y, ofreciéndome una, esperó a que le contase todo.

Tras relatarle la noche – con todo detalle, ya que no se conformaría con menos – pude por fin deshacer la maleta y ducharme. Matt me propuso comer fuera ya que el día estaba bastante bueno pero yo necesitaba descansar y dormir un poco, por lo que después de comer, él se marchó a la piscina.

Yo, por mi parte, me tumbé en la cama a intentar dormirme. Pero no sé si era el calor, la comida o esta sensación de querer hablar con Jason que no conseguía hacerlo. Me debatía entre escribirle ahora o llamarle más tarde mientras la televisión mataba el silencio sin que nadie la escuchara.

Una hora después desperté. La televisión se había apagado y el móvil se había perdido entre las sábanas. Lo miré. Una veintena de mensajes de Matt para que bajase a la piscina y uno de Jason, que seguía esperando que yo le escribiese, como le dije que haría.

  • Hola Jason. Esta noche Matt no estará en casa, si quieres podemos cenar aquí tranquilos los dos y pruebas mis dotes… culinarias.

Tardó un minuto en responder que sí. Por lo que ahora tendría que empezar a pensar en qué hacer, dónde ir a comprar y, sobre todo, cómo echar a Matt de casa.

Bajé a la piscina y le conté el plan a Matt. Por supuesto que no tenía ningún problema en irse. Lo bueno de ser verano en una isla es que siempre hay planes que hacer. Me indicó dónde ir a comprar y le empujé al agua antes de irme.

Compré. Llegué a casa y me puse a preparar todo lo necesario para la cena. Mantel, velas, dos botellas de vino a enfriar, cena en el horno y me metí en la ducha.

  • La camisa – me dije a mí mismo mirándome al espejo y soltando la camiseta que sostenía en la otra mano.

Me peiné y bajé a terminar de preparar lo que quedaba de la cena cuando, puntual, Jason llamó al timbre.

Abrí la puerta, pero Jason no estaba solo.

4 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here