Chico-sin-nombre

2
chico sin nombre revista rainbow

Matt ya tenía puesto el bañador y el desayuno casi listo encima de la mesa de la cocina. Yo apenas me había lavado la cara y lo único que me apetecía era pegarle y quitarle tanta energía y positividad; al menos hasta que yo terminase de despertarme.

Café con leche, zumo de naranja, tostadas y fruta. Dulce por aquí y salado por allá.

  • ¿qué tal anoche con Jason? – me preguntó Matt sin darme tregua a abrir los ojos del todo.

Solté un rápido bien y me llevé la taza de café humeante a la boca. Obviamente me quemé pero me sirvió para que cambiar de tema, aunque por escasos segundos.

  • Volveré a preguntarte, ¿Qué tal con Jason anoche?

Esta vez entonaba burlescamente mientras me empujaba a codazos de la silla. Sabía que no se iba a rendir hasta que mi bien se convirtiera en un relato sumamente detallado de toda la noche.

Y se lo conté.

  • Jason se sentó y me dijo de bañarnos en la playa. Lógicamente no lo hicimos. No teníamos bañador …

Matt hizo un amago de hablar pero le amenacé con parar de contarle si se le ocurría decirme lo que los sabíamos.

  • … por lo que estuvimos hablando y bebiendo. Después de un rato nos fuimos a pasear por la orilla y al final me acompañó a casa.
  • ¿Y?
  • Que voy a terminar de desayunar porque estoy ansioso de ver lo que me tienes preparado hoy… y que esta tarde hemos vuelto a quedar.

Matt no dijo nada. Sonrió y terminamos de desayunar en silencio.

Volví a mi cuarto a terminar de prepararme cuando, antes de volver a bajar las escaleras para marcharnos, sonó el móvil. Un mensaje. Número desconocido. Y entonces Matt gritó.

  • Marcos! ¿estás listo? Por cierto, le acabo de dar tu número a Jason.

Enrojecí. Podía ser Jason el del mensaje, pero no. Simplemente era más publicidad. Los nervios respiraron y mi corazón deceleró. Bajé las escaleras y salimos a por el coche de Matt.

  • M2 a por todas! – Gritó Matt por la ventanilla nada más arrancar el coche.

Si no fuera porque es como mi hermano, a veces moriría de vergüenza. Y justo cuando iba a contestarle sonó el móvil. Y sí, esta vez era él: Jason. No sé qué cara debí poner que hasta Matt se dio cuenta de que algo estaba pasando.

  • ¿es Jason, verdad? – sabía que no tardaría en escribirte.
  • No lo sé. Es un número desconocido pero si es él aún no entiendo por qué te ha pedido el teléfono sin ni siquiera saber mi nombre.
  • No le dijiste tú nombre?
  • Simplemente nos pusimos a hablar y no quise cortar el tema para eso.
  • ¿Y qué te ha dicho en el mensaje?

Cogí el móvil para abrir el mensaje y ver si era él y, de paso, leerlo en voz alta para que el cotilla de Matt estuviera al tanto. Y empecé a leer..

  • Necesito adelantar nuestra cita a las 8 esta tarde chico-sin-nombre.

Y empecé a contestarle…

2 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here